Los pies son los elementos que reciben toda la carga del cuerpo al caminar y las agresiones del calzado. Una diabetes infantil mal controlada ocasiona daños en los vasos sanguíneos y en los nervios responsables de transmitir las sensaciones de tacto y temperatura (frío-calor), por esto cualquier lesión en los pies puede significar el comienzo de una gran herida que puede tardar semanas o meses en cicatrizar.
Aunque si tu niño es pequeño y tiene la diabetes poco tiempo es muy improbable que se presenten ya estas complicaciones, sin embargo debes mantener la prevención y los continuos cuidados para evitar estos daños.
Cuidados de diabéticos en general, acerca de los pies, especialmente indicados para personas más mayores, pero que también son de aplicación en los niños:
Cuidado de los pies:
- No caminar descalzo.
- Lavar los pies diariamente con agua tibia, nunca caliente.
- Secarlos muy bien y con suavidad, especialmente entre los dedos (ortejos).
- Lubricar la piel con crema o loción humectante.
- No friccionar los pies con colonias, alcohol ni otras sustancias irritantes.
- No cruzar las piernas al sentarse, porque disminuye la circulación sanguínea hacia los pies.
- Realizar atención podológica especializada mensual.
Cuidado de las Uñas
- Cortar las uñas en forma recta.
- Usar tijeras, no cortauñas
- Realizar el procedimiento en un lugar bien iluminado.
- Cortar las uñas inmediatamente después del lavado de los pies, cuando están más blandas.
Tipos de calzado recomendados:
Zapatos:
- Usar zapatos cómodos; es decir, amplios que permitan la correcta posición del pie y una adecuada circulación sanguínea.
- Son recomendables los zapatos de punta ancha, redondeada y blandos.
- Si es necesario usar plantillas, elegir zapatos adecuados.
- Revisar los zapatos antes de usarlos y verificar que no contengan elementos extraños en su interior.
- Usar zapatillas firmes, cómodas y en buen estado para realizar ejercicio.
- Usar los zapatos nuevos menos de dos horas seguidas la primera semana.
Calcetines:
- Usar calcetines cómodos y que no aprieten en su parte superior.
- Es recomendable usar calcetines de hilo o algodón.
- Revise los calcetines antes de usarlo para verificar que no tengan cuerpos extraños.
Para evitar complicaciones y tratarlas a tiempo, es importante una evaluación constante de los pies, ésta debe hacerse en un lugar bien iluminado.
Examina frecuentemente los pies del niño en busca de:
- Heridas o lesiones.
- Cambio de coloración.
- Cambio de temperatura.
- Presencia de hongos, especialmente entre los dedos (ortejos).
- Callosidades.
- Ampollas.
- Deformaciones.
- Disminución o pérdida de la sensibilidad.
- Sequedad de la piel.
- Uñas quebradizas o deformadas.
- Fisuras en la piel.
- Cortes entre los dedos (ortejos) o planta del pie.
Informa oportunamente al pediatra o endocrino cualquier anormalidad que detectes.
Repito una vez más que estas recomendaciones y sugerencias son más bien indicadas para personas de mayor edad y con diabetes mellitus de muchos años, que es cuando se empiezan a presentar las complicaciones de la enfermedad.
No obstante, está bien que las conozcas y sepas cómo actuar y que periódicamente vigiles en tu niño la posible presencia de algunos de estos problemas y que sigas estas recomendaciones para evitarlas.
Fuente: http://controlasudiabetes.com/blog/cuidados-de-diabeticos-los-pies.html






enero 12th, 2011
tesbedia
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