Retinopatía (daño que afecta lo ojos)

retinopatia

La retinopatía diabetica es una enfermedad degenerativa que afecta los capilares, que son los vasos sanguíneos más delgados, de la retina del ojo. Es la forma más común de enfermedad ocular en la diabetes y es la causa más común de ceguera parcial o completa. Es más probable que las cataratas y el glaucoma ocurra en personas con diabetes.

En esencia, el daño a los capilares causa que estos diminutos vasos sanguíneos se agranden, tengan fugas y luego proliferen. En un intento de reemplazar a los que se han dañado crecen nuevo capilares de manera desordenada que causa más trastorno a la visión.

Se sabe que dos factores son importantes en relación con la retinopatía, y son: cuanto tiempo ha tenido diabetes la persona y el nivel de control glucémico. Otros factores de riesgo son la hipertensión, la edad del diagnóstico de diabetes, la cantidad requerida de insulina, la duración del tratamiento y la proteinuria (proteínas en la orina).

Se sabe que un buen control glucémico reduce la incidencia y el avance de la retinopatía. No se puede exagerar en la importancia de las pruebas regulares de los ojos para todos los que tienen diabetes, en especial ante el hecho de que la retinopatía, por lo general, no causa síntomas hasta que el daño esta hecho y la enfermedad esta muy avanzada.

Cataratas

Es cinco veces más probable que aparezcan cataratas en la gente con diabetes y también tienden a formarse a una edad más joven que en la población no diabética. La mayoría de las veces, las cataratas se pueden tratar exitosamente con cirugía.

Glaucoma

También es mucho más probable que el glaucoma, como condición primaria, ocurra en personas con diabetes. Se caracteriza por presión intraocular (dentro del ojo) alta, causada por acumulación de fluidos cuando se obstruye el drenaje normal. Esta enfermedad a menudo no produce síntomas pero se puede descubrir mediante pruebas normales de los ojos. El tratamiento es mediante gotas y tabletas para reducir la producción de fluidos, y en algunos casos cirugía para reabrir una salida de drenaje del ojo.

 

Fuente: Diabetes, Katherine Wright, Grupo Editorial Tomo, págs. 132 a 134

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